
Camagüey, 22 ene.- Mantener la condición de municipios superavitarios en Nuevitas, Camagüey y Vertientes e incorporar a Minas, Sierra de Cubitas, Sibanicú y Céspedes, reducir el déficit fiscal en más de 600 millones, aumentar la circulación mercantil en más de 400 millones de pesos, buscar nuevos rubros exportables, sacar de la vulnerabilidad a más de 800 núcleos familiares y reducir la mortalidad infantil a menos de seis por cada mil nacidos vivos, son algunas de las acciones que se propone Camagüey como parte de la implementación de los acuerdos del XI Pleno del Comité Central del Partido, la Asamblea Nacional y el Consejo de Ministros, con el propósito de dar cumplimiento al Programa de Gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía.
Cómo hacerlo utilizando las inmensas reservas productivas y de capital humano que tiene la provincia, fue uno de los tópicos debatidos este miércoles en un Consejo Extraordinario de Gobierno presidido por el miembro del Buró Político y primer ministro de la República, Manuel Marrero Cruz.
En el espacio trascendió que hay en la provincia mil 566 solicitudes de tierra en usufructos pendientes de aprobación, cifra que resulta imperdonable en tiempos en que urge incrementar la producción nacional de alimentos. Al respecto, el vice primer ministro Jorge Luis Tapia Fonseca, llamó a controlar las tierras que ya se han entregado y no se explotan. Ambas batallas se ganan en los municipios, con el debido control de las estructuras que tienen que fiscalizar estos procesos.
En la reunión también se analizó la tendencia a la disminución de la masa ganadera en Camagüey, lo que resulta en una reducción considerable de los planes de entrega de leche y de carne a la industria. Para alcanzar nuevamente los niveles tradicionales de producción se trabaja en la recuperación de los pastos y de las fuentes de almacenamiento de agua.
Además del control de las producciones, hay que sembrar más, buscar tecnologías para incrementar rendimientos, explicó Ydael Pérez Brito, Ministro de la Agricultura, y agregó que Camagüey posee todas las condiciones para autoabastecerse de arroz, pero tienen que ponerse los recursos en función de lograrlo y ser efectivos verdaderamente los encadenamientos productivos con los nuevos actores de la economía.
Un asunto clave en el debate lo precisó Yudier Rodríguez Pérez, presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular de Minas, y es que hay que involucrar a la población para lograr las metas productivas. El pueblo tiene que hacer suyo el Programa de Gobierno para su materialización.
Marrero Cruz se interesó por las acciones que se implementan en los municipios propuestos a ser superavitarios, y conoció que los planes se hicieron sobre la base de reservas objetivas que hay en esos territorios que no se explotan en su totalidad.
Del debate en Camagüey del Programa de Gobierno se identificaron trabas que afectan el desarrollo del entramado empresarial camagüeyano, y entre los asuntos más tratados en los colectivos laborales y otras estructuras estuvieron el incremento de la producción nacional de alimentos, la bancarización y lo relacionado con las políticas sociales de la Revolución.
Completaron el orden del día de la sesión el aseguramiento al proceso de rendición de cuenta de los Consejos de la Administración a sus Asambleas Municipales del Poder Popular y la rendición de cuentas sobre la gestión del Gobernador provincial durante el pasado año.
Por su parte, Ana María Mari Machado enfatizó en la necesidad de perfeccionar el sistema del Poder Popular como elemento principal del sistema político cubano.
Para lograr la implementación efectiva del Programa de Gobierno en la provincia, sus estructuras adoptaron como premisas: hacer un mayor uso de las facultades otorgadas a las empresas estatales, generar mayores ingresos en divisas, aplicar la ciencia y la innovación a los diferentes procesos y proteger a los más vulnerables.
El Jefe de Gobierno instó a identificar todas las reservas que permitan enfrentar los retos del año en curso, de modo que aporte a la solución de los problemas principales que enfrenta hoy el país. Por eso, indicó que el debate no debe quedar a instancias provinciales, sino que tiene que ir a los municipios y a la base.
Como herramienta para su materialización, el Primer Ministro acentuó el papel del control popular, que siempre ha sido una fortaleza del proceso revolucionario cubano, y su permanente construcción colectiva.
Son tiempos en los que no se puede seguir haciendo más de lo mismo. Son tiempos de combate en los que tenemos que seguir el ejemplo de nuestros líderes históricos. (Jorge Enrique Jerez Belisario/ Corresponsal Granma Digital) (Foto: Tomada de Adelante Digital)